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: ¿Qué debe contener? ¿Qué se considera básico? ¿Cómo afrontar todo lo que sube de precio la cesta de la compra? ¿Cómo comer saludable si lo más económico es la comida chatarra? 

Un aspecto que debemos tener en cuenta es que los alimentos básicos y frescos encuentran un duro rival en los ultraprocesados hipercalóricos, que no solo son muy baratos, sino también hiper sabrosos y prácticos: muchos vienen listos para consumir, ahorran tiempo, energía y tienen una duración mayor que los frescos, lo que permite almacenarlos en casa sin que se echen a perder tan rápido. La alimentación saludable, por tanto, parte de un convencimiento personal y requiere un cambio de modelo…

Es importante aprender a leer las etiquetas, tomarse tiempo para analizar calidad precio de los productos y por supuesto tener muy claro nuestros objetivos.

Dicho esto, hay muchas cosas que podemos hacer para comer sano, bien, variado y económico.

Incluso podemos contar con la ayuda de la industria alimentaria, que también ofrece multitud de productos procesados saludables muy prácticos y duraderos que nos pueden hacer la vida más fácil.

Algunas ideas que te puedo regalar son:

  • Comprar de temporada y local, es más sostenible y aunque tengas que ir a hacer la compra más veces merecerá la pena por todas las razones imaginables. 
  • Aprender a desayunar, en lugar de galletas o bollería, decantarse por el pan integral, los cereales sin azúcar, la fruta, los procesados saludables de los que te hablaba antes, etc… 
  • Las legumbres sean en bote o en paquete siempre son una muy buena opción para tenerlas de fondo de armario.
  • No abuses del laterío pero las latas de atún y sardinas, por ejemplo, o las conservas que contienen hortalizas ya hervidas y listas para consumir pueden sacarte de un apuro y aportar variedad a tu dieta. Algunas serán más caras que si las hicieras en casa, pero aquí toca valorar si te compensa el ahorro de tiempo o el gasto de energía.
  • El agua es la bebida más económica; también la recomendada. Si reduces el consumo de zumos, refrescos y bebidas alcohólicas ganarás en salud y ahorrarás dinero. En cuanto a la fruta, aunque su precio haya aumentado en las últimas semanas, las piezas de temporada son más sanas y más baratas que muchos postres lácteos o azucarados. Y también son prácticas: siempre están listas para consumir.
  • ¡Y muy importante! Compra solo aquello que necesites o que puedas conservar en buen estado. Puede parecer una tontería, pero no lo es. Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en 2021 se desperdiciaron 931 millones de toneladas de alimentos. El 67 % de estos alimentos desechados procede de los hogares que, como detalla el portal Statista, han arrojado a la basura 569 millones de toneladas de comida.

Y ahora…¡En tu mano está que pruebes alguno de los consejos y me cuentes que tal la diferencia!

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